sábado, 18 de junio de 2016

A mi la vida me ha enseñau...

... Que el mejor lubricante social es el vino.

... Que, ante la duda, siempre es mejor llamar que mandar un mensaje.

... Que el cliente siempre tiene la razón, pero al vendedor no le gusta que se lo hechen en cara.











domingo, 16 de septiembre de 2012

Back in business

El reloj, ese instrumento de tortura. 

martes, 8 de marzo de 2011

Es así

Uno es feliz haciendo lo que quiere.

lunes, 29 de marzo de 2010

Esteban goes UBA


Si alíneo los planetas mediante mi destreza mental, voy a reunir todas mis materias en 2 días de cursada.

miércoles, 24 de marzo de 2010

Volver al futuro

Hoy me topé con una vieja cadena de mails de cuando mi primita Pau se recibió del Jardín y me preguntaba: ¿Encontrará Pau -como quien encuentra hoy una vieja carta en un armario polvoriento - estos mails en el futuro y los leerá?

Nota: Para los que llegaron al post, googleando acerca de Back to the Future, adjunto una foto de Marty y el Doc para que no se vayan con las manos vacías:
Qué trucha era la pelada del Doc...

lunes, 27 de abril de 2009

Una sombra

Una sombra camina por la oscuridad de la noche. ¿Cómo puede, por la oscuridad, caminar un ser que depende enteramente de la luz? He aquí un principio tan antiguo como el universo: Los opuestos no pueden existir (si de la redundancia los perdonan) sin la existencia de aquello a lo que se oponen. Así como tampoco algo puede ser redundante sin la repetición, que al saldar las cuentas lo mismo viene a ser, pues no se puede hablar de algo sin invocar inmediatamente a su contrario. ¿Qué es la oscuridad sin la luz? ¿Quién podría concebir el bien si el mal no existiera? ¿Cómo podría uno juzgar el tamaño de esto o aquello, si esto no fuera más pequeño o más grande que aquello? Pues así mismo puede uno preguntarse cómo puede una sombra caminar por la oscuridad. La respuesta, si el relato me lo permite, llegará con el tiempo.
Por ahora limitése solo, dentro de los límites que nos son innatos, a afirmar que esto ocurría pese a las objeciones de quienes, de seguro, se escandalizarán afirmando que tal cosa es por principio contradictoria. A aquellos contesto, sin miedo, que si pueden encontrar una sola cosa en todo el universo que no lo sea desde ningún punto de vista, seré yo el primero en pedirles disculpas y declararme mentiroso. Que una sombra, por más que acostumbrados como estamos, deba siempre depender de un cuerpo físico que la proyecte, es solo porque desde nuestro punto de vista así acontece y ha acontecido a lo largo de la historia del hombre. Y recalco del hombre, porque en la historia universal de las sombras, de las que poco se ha hablado en este mundo, raro no sería encontrar que otra cosa es la que se dice. Y si se me permite un último comentario, no falta quien (incluso en este mundo), por ponerlo en términos más populares, haya afirmado que un árbol no hace ruido al caer si no hay nadie alrededor para escucharlo. Podríamos pues deducir que un hombre deja de existir si no hay quien lo perciba, a pesar de que todos hemos estado alguna vez callados en la oscuridad y sería ridículo creer que hemos dejado de existir. Con las sombras ocurre lo mismo y no creo que sea una locura afirmarlo. Las sombras duermen de noche. No es extraño, un gran número de seres que habitan este mundo lo hacen. Pero en todo el esplendor de la vigilia, esta sombra se dirige como sobre rieles, hacia la intersección de dos callejones que forman un estrecho claro en medio del bosque de concreto que atraviesan. Se detiene frente a otra sombra, la de un tacho de residuos cuya tapa, en la plenitud de sus dos dimensiones, levanta suavemente.
La negrura de las profundidad ilimitada del tacho se funde con su brazo y por un instante así permanecen ambas negruras, fundidas en una sola forma imperceptible. La sombra se introduce por completo en el tacho y así quedan, hasta el amanecer que pronto emerge por encima del cartelón amarillento, proyectando su rojiza silueta sobre tacho y ser oscuro.
Y cuando del depósito, que irradia (como rayos, el sol) camiones, abre sus compuertas blindadas, por las venas de la ciudad circulan veloces y ordenados los basureros municipales.
Eficientes y acostumbrados, se llevan la negrura del tacho y su basura, cuando quitan la tapa del tacho celeste. Porque la luz aniquila la oscuridad, la unión y a nuestra sombra, que descansa en ellas.

jueves, 15 de enero de 2009

Crónicas del Este II

Me resulta increíble lo poco que pertenezco a este complejo. Los que son más chicos merecen ser arrojados a un volcán, los que tienen mi edad son buena onda pero insulsos, y los que son más grandes son, o culpables de los más chicos, o intentos patéticos de los de mi edad. Todos, sin excepción, forrados en guita.
Acabo de conocer a un personaje de Alfredo Bryce Echenique, pero Paraguayo, que vino a jugar golf en la copa Artigas.
Cuando le pregunté si en Paraguay tenían dulce de leche -queriendo preguntarle, en realidad, cómo lo llamaban- se ofendió y me preguntó, con odio, si en Argentina teníamos leche condensada.
Le expliqué que el último régimen zarista bloqueó el comercio con Uruguay y no permite el ingreso de productos Conaprole. Jugamos el resto del partido de pool en silencio.